¿Cambiar, reinvertarte o avanzar?

Si intentas cambiar, reinventarte o avanzar en algo, en definitiva te desarrollas.

Parece que estamos siendo bombardeados con una gran cantidad de palabras nuevas para definir conceptos que ya tenemos. ¿Somos víctimas del marketing también en psicología y desarrollo personal?

A mi, particularmente de todas las que fluyen ahora para indicar que puedes crecer o desarrollarte como persona en todos los niveles es esta: ¡REINVÉNTATE!

Para mi, este grupo de palaras tienen el significado de desarrollo, de crecimiento.

Porque no creo que estés intentando cambiar a peor, transformar tu vida en un lugar inhabitable, o reinvertarte hacia atrás. No creo que quieras avanzar hacia el sufrimiento, sino crecer o desarrollarte, en última instancia.

Esto me impulsa, irremediablemente, a hacerte dos preguntas y que nos asaltan a todos en muchos momentos de nuestra vida:

  • ¿Estás en disposición de desarrollarte, de creer, de “reinventarte”?
  • ¿Qué has estado haciendo hasta ahora?

Disposición a desarrollarte / crecer o “reinventarte”: Lo digo pero no lo hago.

Es la fase previa al crecimiento: Lo digo (tengo claro qué tengo que hacer) pero…no lo hago es una fuente que te quita felicidad.

Es lo que normalmente ocurre cuando deseas desarrollarte que tienes que cambiar algo de lo que haces para alcanzar aquello nuevo y mejor que quieres. De hecho, ocurre casi de manera automática. Deseas hacer un cambio en tu vida y ¡pam! te sale un freno que te impide hacerlo.

¿Te has planteado por qué ocurre? Quizás tu respuesta sea porque te parece difícil cambiar, o quizás tu respuesta vaya más encaminada a la línea de este pensamiento “los demás también tienen que cambiar! “¡que cambien ellos primero!”

Lo cierto es que la costumbre juega un gran papel. ¿Conoces algo sobre crear hábitos? Dicen algunos expertos que para crear un hábito hay que hacer algo 1.000 veces. Los expertos varían en el número de veces, pero tenemos claro que son muchas. Sobre todo cuando intentamos coger el hábito de la comida sana o del deporte.

Pues de un modo muy similar ocurre con nuestras conductas y en consecuencia con la cantidad de felicidad que generamos en nuestras vidas.

Lo que crees que no puedes cambiar o que es difícil es porque has creado el hábito de hacerlo de una manera y para lograr lo nuevo y mejor que quieres incorporar a tu vida hay que crear otro hábito. Es decir, hay que dejar de hacer lo que se hacía y hay que hacer lo que se quiere hacer ahora. Pero la mayor dificultad es que los seres humanos no somos sólo lo que hacemos sino también lo que sentimos, por lo que, es “doblemente difícil” pero no imposible.

Cuando algo no te va bien, es por lo demás simplemente. Hay algo, varias cosas, para ser sinceros, que estás haciendo tú o que no dejas atrás. Es decir, que es responsabilidad tuya.

Para mi, el cambio es desarrollo y evolución. Es una transformación positiva que te aporta bienestar y por supuesto, mejora tu vida.

Si crees que los cambios que quieres implementar en tu vida son difíciles, permíteme que te pregunte algo, ¿difíciles comparado con qué?

Quizás consideres es más difícil cambiar que sufrir las consecuencias durante más tiempo, de no cambiar, de igual manera, merece la pena que te hagas la pregunta y seas sincera en la respuesta. ¿Difícil comparado con qué?

Si examinas lo que has estado haciendo hasta ahora, si lo examinas con detenimiento e interés, probablemente concluyas que lo has intentado más veces en la cabeza que en la realidad. De hecho, la mayoría de las veces que has intentado cambiar algo… se ha quedado en meros pensamientos, deseos o fantasías. Y tu sensación viene más de cuantificar esos pensamientos que las acciones reales.

Un caso concreto que puede sonarte familiar, porque te ha ocurrido a ti o a alguien cercano, es esto de… “Voy a responder más a….”

o  “No voy a escribir más a….”

La felicidad es para quien se arriesga a intentar lo que piensa que es mejor para él.

La felicidad no es una persona o un bien material. La felicidad está en adquirir la habilidad personal de cumplir sueños propios, desarrollarse y ayudar a crecer a los demás.

¿Estás dispuesto o dispuesta a REINVENTARTE?

 

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Desde 2012 Compartiendo Felicidad,

Davinia García.

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