La programación que me inspira a escribir.

Así nace este post: ¿Qué me inspira a escribir?

Cuando estoy más relajada en tardes de terraza en casa escuchando el cantar de los pájaros. Me ocurre cuando estoy tumbada disfrutando de la piscina. Otro momento ideal que me hace escribir es cuando leo un nuevo libro. Pero además está el momento en el que he aprendido algo, es entonces cuando mi cerebro se activa de una forma espléndida. Entiendo que esto ocurre porque gran parte de mi naturaleza es compartir y expandir el conocimiento por la felicidad y el desarrollo de las personas y de las empresas.

Es increíble como mi cerebro en cuanto detecta algo que pueda servir para avanzar en lo personal y en lo empresarial actúa de catalizador de la motivación interna que tengo y me impulsa a crear y generar conocimiento.

¿Nos programamos en verano para disfrutar más? ¿Que tendrá que ver esto con la programación positiva de la mente, y en concreto, con la programación positiva en la empresa?

Hace unos días pensé que era probable que hoy escribiera. Lo recuerdo con claridad. Es como escuchar o ver una idea en la mete y experimentar las sensaciones que me generaba realizar esta acción. Un pequeño sueño estando despierto. La imaginación activa. Y he de confesar que a punto he estado de no escribir. Pero cuando iba a no hacerlo y de hecho me iba de la piscina, algo ha ocurrido y de repente, en la terraza, sentada cuaderno en mano… me he encontrado… escribiendo ¡a la vieja usanza!

¿Seremos así por inercia? o esto, ¿Tendrá una explicación y podemos programarnos positiva y conscientemente?

Como experta en el campo, me inclino a decir que más bien se trata de lo segundo: Podemos de forma consciente programar nuestro cerebro para acciones futuras. De hecho es algo que si prestas atención, habrás experimentado en tu día a día, y en muchas ocasiones.

La programación es una auto herramienta a disposición de todos los seres humanos.

El otro día hablando con una persona cercana a mi me describía que sentía que su cocina tenía fallos que no podía evitar. Estos fallos ocurrieron durante la instalación. Pues, afirmaba con rotundidad y algo de dolor, que iba a recordar esto toda la vida. Al preguntarle si consideraba que su cocina estaba mal… me dijo “¡no! ¡me encanta! pero al entrar en ella siempre recordaré que no está perfecta y que hay dos esquinas picadas bajo la encimera aunque no se vean.”

A esto le llamo yo… ¡programación en negativo!

En el ejemplo sería algo así como: Acuérdate cada día y a cada momento en el que estés en la cocina que tiene fallos para siempre aunque no se vean ¡vaya mensaje interno! Pero también podemos programarnos en positivo: “sé que voy a hacer hueco para escribir y transmitir”.

¿Crees que esto lo haces tú? No nos salvamos, creo yo… ninguno. A veces nos programamos en positivo y otras en negativo. Son mensajes de diálogo interno que crean y condicionan estados de ánimo y a la par nuestras decisiones o acciones sobre algo.

¿Quieres ver cómo ocurre en lo profesional? En el entorno empresarial no nos salvamos. Pero antes concretemos la definición sobre la que estamos trabajando:

 

Programación positiva: una indicación en forma de orden que expresa un deseo e incita a llevarlo a cabo con motivación para facilitar que se cumpla.

Programación negativa: Una indicación en forma de orden que expresa un temor, frustración o bloqueo e incita a permanecer en dicho estado boicoteando una parte de ti, como por ejemplo: tus capacidades para lograr algo.

 

¿En qué te programas ante los retos de tu puesto de trabajo, de tu empresa, de tu equipo?

 

Para mi hay decisiones que no son una decisión como tal. Para mi, hay veces que simplemente, cuando descubro una programación negativa, la elimino lo más rápido posible. ¿Ves? esto es una programación postiva en sí misma:

cuando descubra que me he creado una programación negativa la elimino lo más rápido posible. Nuestra mente es maravillosa. Y con trabajo y conocimiento de nosotros mismos, podemos lograr mejores niveles de felices en nuestro entorno profesional,y por supuesto vinculándolo a los objetos, podemos obtener resultados increíbles.

Deseo haberte transmito una herramienta positiva que puedas recordar fácilmente con este post. Vamos ahora, con ese valor añadido o algo más que me gusta integrar siempre que sea posible, en todos los artículos que escribo:

¿Qué crees que es lo que marca la diferencia entre saber esto o no saberlo? ¿De que te sirve que puedas modificar conscientemente una programación interna que te limite en tus tareas, te bloquee o te predisponga un estado de ánimo negativo? ¿Eres el mismo profesional cuando tu mente está motivada que cuando se bloquea, por ejemplo por estrés? ¿Te quedarás con el concepto? ¿Lo pondrás en práctica?

Y todo esto… para desearte !Felices Vacaciones!

Nos vemos a la vuelta,

Con cariño,

Davinia.

¡Te invito a compartir en tus redes este artículo o dejarme un comentario!

Davinia García, Especialista en Felicidad
Coaching personal online.
Cuida tu felicidad, eres donde vas a vivir ¡siempre!

Pronto nuestra nueva página disponible para ti en http://byevavallina.es

Imagen de http://aserfeliz.com

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Me encantaría que fueras lector de la Felicidad

Al suscribirte a mi Newsletter disfrutarás de mucho más que de contenidos ¡PROMETIDO!

Bienvenido ¡querid@ lector! Gracias por suscribirte a la Felicidad.