Creencias negativas

3 grandes tips para deshacerte de ellas y ser más feliz

Las creencias son opiniones muy fuertes y poderosas que tenemos sobre las cosas, acontecimientos y personas. A veces resulta difícil de imaginar, pero la persona con la que tienes más creencias negativas eres tú mismo y esto puede ser problemático, sobre todo, cuando estas opiniones sobre ti no son las mejores.

A medida que crecemos pasamos por distintas experiencias y construimos opiniones de todo cuanto nos ocurre y rodea; Sólo cuando estos pensamientos nos ayudan a crecer decimos que tenemos creencias positivas, pues nos ofrecen la oportunidad de avanzar con seguridad.

Formarse un criterio es tan natural como respirar y es vital para definir tu personalidad, sin embargo, el problema de tus opiniones aparece cuando tienes muchas creencias negativas y te aferras fervientemente a ellas, pues pasan de ser un simple pensamiento a convertirse en limitaciones y bloqueos para tu vida y felicidad.

El origen de tus opiniones

La idea principal de este artículo es ayudarte a reflexionar sobre tus creencias propias para que identifiques aquellos pensamientos que se convirtieron en limitantes.

No te pido que cuestiones tus creencias sobre la vida, el amor o la justicia, tampoco tus creencias espirituales, profesionales ni de felicidad. Tan sólo que mires cuáles de tus creencias propias restringen tu capacidad de ser feliz. Así pues, comencemos:

¿Quién dijo miedo?

Revisa tus miedos: Muchas personas han sido educadas bajo un enfoque de miedo. Cuándo nuestros padres nos advertían sobre algo, normalmente utilizaban frases que nos asustaban «no cruces la calle solo que te va a pillar un coche», «no hables con desconocidos» y otras mil que te sonarán seguro. Pues probablemente era la única forma que ellos sabías de protegernos. Aunque cumplió su función en aquél momento, ahora de adultos aprendimos a formarnos nuestras creencias negativas basadas en el temor.

El miedo puede cohibirte de hacer muchas cosas y disminuir tus niveles de felicidad y calidad de vida, es un obstáculo muy potente. Si descubres que tienes pocas creencias positivas como “Yo puedo hacer lo que me propongo” o “Estoy rodeado de gente bondadosa”, por ejemplo, se debe a que sientes mucho miedo. Puedes temer fracasar o la soledad en tu interior. Lo que tienes que hacer es muy sencillo, pon ese temor de tu parte en lugar de intentar aferrarte a él.

Analiza y pregúntate qué es lo que en verdad te da miedo, ¿Para qué tener esta sensación? ¿Puedes deshacerte de ella? Anota tus respuestas. Comprender qué es lo que de verdad sientes te ayudará a mitigar la sensación de miedo y te dará la oportunidad de formar nuevas creencias. Pero no hagas sólo esta parte. Si vas a cambiar tus creencias negativas por otras más positivas, no sólo analices cuáles son y porqué, necesitarás sustituir lo negativo por algo motivador o más liberador, por ejemplo:

Confío en mi 

Confiar en ti: Las personas suelen ser muy duras conmigo mismas e interiormente se comparan con alguno parámetro externo con la esperanza de poder crecer.

La comparación se convierte en un boicot constante y genera emociones desagradables. Por muy buena intención que tengamos cuando nos comparamos siempre lo hacemos con «alguien o algo mejor o no que no tenemos y queremos» de esta manera nos posicionamos inconscientemente por debajo, y mientras nos consideramos menos que alguien o algo, destrozamos nuestro autoestima y nuestra confianza en lograrlo. Lo mejor es pensar en cuantas cosas negativas has superado y cuántas cosas has sido capaz de hacer, desde lo más pequeño hasta lo más grande.

Sólo cuando reconozcas tus logros descubrirás que no tienes porqué juzgarte severamente y empezarás a tener creencias positivas sobre ti mismo. Eso te dará una sensación de libertad y de paz que te permitirá ser más feliz.

Hallaré el camino.

La más desconocida pero para mí, la más útil, sin desmerecer las anteriores.

No dudes de tus habilidades: Realmente puedes resolver cualquier situación que se te presente, aunque no seas Superman. Bajo un enfoque realista estar libres de la sensación de miedo y confiar en tus capacidades. Esto te pone en posición de afrontar una situación desconocida y centrar tu atención en resolverla. Es la oportunidad para la confianza o pedir ayuda.

Cuando revises tus creencias propias recuerda las palabras de Richard Blander. “Tus creencias no están hechas de realidades. Es tu realidad la que está hecha de creencias”. Vives bajo el filtro de tus opiniones así que cuánto mejores sean, mayor será tu felicidad.

Es maravilloso ser humanos pues somos tan libres que podemos reestructurar nuestra forma de pensar en cualquier momento. Y el privilegio está en que esto sirve para ayudarnos a vivir plenamente. Por eso confío en ayudarte con esta nueva perspectiva. Confía en ti y cuando no lo hagas, confía en que hallarás el camino.

Con cariño,

Davinia.

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Davinia García, Especialista en Felicidad
Coaching personal online.
Cuida tu felicidad, eres donde vas a vivir ¡siempre!

 

Te propongo ahora un vídeo para descubrir más sobre tus logros aquí.

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